Testimonio: Banco de Alimentos
27/11/2008 | Etiquetas: Testimonio | 0 comentarios |
Quiero compartirles algunas experiencias de lo que ha sido nuestro Banco de Alimentos y cómo ha intervenido el señor Arturo Calle en él.
A finales del año 2000, que fue un año Santo para los Cristianos por los 2000 años del nacimiento de Jesús, don Arturo Calle y don Gonzalo Restrepo se reunieron con el Señor Cardenal Pedro Rubiano Sáenz e intercambiaron algunas impresiones de la situación de muchas personas pobres, manifestando el deseo de colaborarle para que surgiera una obra, como los bancos de alimentos que ya funcionaban en Medellín, Cali y algunas otras ciudades; para esto ofrecieron su colaboración con sus recursos económicos, con sus propios talentos como empresarios, con productos y con gestión con las personas que como ellos podían unirse para ayudar.
Con estas inquietudes el Señor Cardenal hizo una convocatoria a un buen grupo de empresarios y el 18 de mayo de 2001 nació en Bogotá nuestra Fundación Banco Arquidiocesano de Alimentos. El día del nacimiento de la Fundación, el Señor Arturo Calle tomó la vocería de los que querían acompañar al Señor Cardenal en esta gran causa y nos dijo: "hasta ahora no he visto un entierro con trasteo, es hora de que los que podemos ayudar nos juntemos y vivamos la alegría de compartir..."; todos sabemos que lo que decía ese día, más que unas elocuentes palabras, era el fruto de una gran vivencia pues muchos sabemos lo generoso que logra ser y las satisfacciones que lleva en su corazón para seguir viendo como el país le da oportunidades, mientras él se siente en el compromiso de ayudarlo a que se vea cada día mejor.

En esta fecha se propuso apoyarnos con una cuota mensual, que por estos días está llegando a la número 85, y nos acompañó por más de cinco años en la Junta Directiva en la que nos hizo caer en cuenta de las obligaciones en las que incurrimos cuando queremos ayudar, pues le duele que haya tantos niños, ancianos y familias que no tienen seguro el pan de cada día. Por todo esto, cuando le manifestamos que teníamos la oportunidad de comprar una bodega de 4500 metros no dudó en asistirnos para ayudar a concretar el negocio moviendo a otros benefactores e hizo posible que hoy no debamos nada de ella; igualmente sucedió al comprar el lote que nos sirve de parqueadero.
Solo Dios sabe todo lo que quiere que Don Arturo Calle haga en esta vida; que grato ver la alegría de las personas que trabajan con él, el aporte que hace para ayudar a tantas instituciones y a tantas personas. "...Dios que ve en lo escondido lo recompensará..."
Nos alegra que la Fundación Arturo Calle se esté organizando, queremos ponernos a sus órdenes para hacer sinergias y espero que muchos de los hombres que han sido buenos administradores y que quieren llegar a llevar una vida con sentido auténtico se propongan imitar este gran ejemplo.
Dios no nos da nada para que lo sintamos propio, Él nos confía lo necesario para seamos buenos administradores. Quien se siente administrador y amado por el Buen Dios sentirá más alegría en dar que en recibir y tendrá el ciento por uno ya que se convierte en discípulo y misionero para que el mundo crea.
En nombre de más de 540 instituciones que reciben ayuda, de más de 95.000 personas que son atendidas cada día en estas obras, de la Junta Directiva presidida por el Señor Cardenal Pedro Rubiano Sáenz y los setenta colaboradores que trabajamos en nuestro Banco Arquidiocesano de Alimentos, le decimos de nuevo Gracias don Arturo Calle, Dios lo siga bendiciendo y le conceda seguir haciendo en vida todo lo que le hará merecedor de un buen puesto en el Cielo, porque aprendió lo que significa "... misericordia quiero y no sacrificios..."
PADRE DANIEL SALDARRIAGA
DIRECTOR EJECUTIVO
BANCO ARQUIDIOCESANO DE ALIMENTOS
Con estas inquietudes el Señor Cardenal hizo una convocatoria a un buen grupo de empresarios y el 18 de mayo de 2001 nació en Bogotá nuestra Fundación Banco Arquidiocesano de Alimentos. El día del nacimiento de la Fundación, el Señor Arturo Calle tomó la vocería de los que querían acompañar al Señor Cardenal en esta gran causa y nos dijo: "hasta ahora no he visto un entierro con trasteo, es hora de que los que podemos ayudar nos juntemos y vivamos la alegría de compartir..."; todos sabemos que lo que decía ese día, más que unas elocuentes palabras, era el fruto de una gran vivencia pues muchos sabemos lo generoso que logra ser y las satisfacciones que lleva en su corazón para seguir viendo como el país le da oportunidades, mientras él se siente en el compromiso de ayudarlo a que se vea cada día mejor.

En esta fecha se propuso apoyarnos con una cuota mensual, que por estos días está llegando a la número 85, y nos acompañó por más de cinco años en la Junta Directiva en la que nos hizo caer en cuenta de las obligaciones en las que incurrimos cuando queremos ayudar, pues le duele que haya tantos niños, ancianos y familias que no tienen seguro el pan de cada día. Por todo esto, cuando le manifestamos que teníamos la oportunidad de comprar una bodega de 4500 metros no dudó en asistirnos para ayudar a concretar el negocio moviendo a otros benefactores e hizo posible que hoy no debamos nada de ella; igualmente sucedió al comprar el lote que nos sirve de parqueadero.
Solo Dios sabe todo lo que quiere que Don Arturo Calle haga en esta vida; que grato ver la alegría de las personas que trabajan con él, el aporte que hace para ayudar a tantas instituciones y a tantas personas. "...Dios que ve en lo escondido lo recompensará..."
Nos alegra que la Fundación Arturo Calle se esté organizando, queremos ponernos a sus órdenes para hacer sinergias y espero que muchos de los hombres que han sido buenos administradores y que quieren llegar a llevar una vida con sentido auténtico se propongan imitar este gran ejemplo.
Dios no nos da nada para que lo sintamos propio, Él nos confía lo necesario para seamos buenos administradores. Quien se siente administrador y amado por el Buen Dios sentirá más alegría en dar que en recibir y tendrá el ciento por uno ya que se convierte en discípulo y misionero para que el mundo crea.
En nombre de más de 540 instituciones que reciben ayuda, de más de 95.000 personas que son atendidas cada día en estas obras, de la Junta Directiva presidida por el Señor Cardenal Pedro Rubiano Sáenz y los setenta colaboradores que trabajamos en nuestro Banco Arquidiocesano de Alimentos, le decimos de nuevo Gracias don Arturo Calle, Dios lo siga bendiciendo y le conceda seguir haciendo en vida todo lo que le hará merecedor de un buen puesto en el Cielo, porque aprendió lo que significa "... misericordia quiero y no sacrificios..."
PADRE DANIEL SALDARRIAGA
DIRECTOR EJECUTIVO
BANCO ARQUIDIOCESANO DE ALIMENTOS

